3. Sellar el Tomahawk
Coloca la chuleta sobre la zona más caliente de la parrilla y marca bien las dos caras hasta conseguir una superficie dorada.
También puedes sellar brevemente los laterales de la pieza, especialmente cuando tenga un grosor considerable.
4. Terminar la cocción a fuego indirecto
Después del sellado, lleva el Tomahawk a una zona de menor temperatura y continúa cocinándolo hasta alcanzar el punto deseado.
En piezas tan gruesas, un termómetro de cocina es especialmente útil porque permite controlar la temperatura interior sin tener que cortar la carne.
Como orientación, una temperatura interior aproximada de 54-56 ºC ofrece un resultado poco hecho/al punto menos, mientras que alrededor de 58-60 ºC proporciona un punto algo más avanzado.
5. Dejar reposar
Una vez retirado de la parrilla, deja reposar la chuleta entre 5 y 10 minutos antes de cortarla.
El reposo ayuda a que los jugos se redistribuyan por la pieza y evita perderlos inmediatamente al hacer el primer corte.
Si quieres profundizar en la preparación del fuego, puedes consultar nuestra guía sobre cómo hacer una barbacoa perfecta.